Clásica de Crevillente 2008

     Igual que los colegiales, llegado septiembre y pasada la canícula veraniega, nos reencontramos en un nuevo curso ciclístico. Es el momento del reinicio y de medir las fuerzas, después de varios meses  en los que no ha habido inactividad, pero sí algo de relajamiento.

La bienvenida, vino de la mano de Jose Globertroter, que diseñó las etapas del mes de septiembre, marcadas por la suavidad y carencia de dureza. Para abrir fuego, como aperitivo y en homenaje a Patri Lutemberguer, propuso para el dia 6, una sencilla etapa para ir cogiendo rodaje poco a poco; tan solo se trataba de hacer unos 140 km., bajo un sol de justicia, y si de poco llegamos hasta la Albufera de Valencia.

Un nutrido grupo nos dimos cita, esa mañana en la que se echaron de menos algunos ilustres compañeros como Jesús y Rafa y también se encontraron algunas nuevas caras, para darle más vidilla al pelotón.  Iniciada la  marcha y sin dar respiro a ponerse las calas, como si le urgiera llegar pronto de vuelta, Patri Lutemberguer, puso un frenético ritmo para entrar pronto en calor; así se llegó a Abanilla y Crevillente. Todo predecía que de esa manera el pelotón iba a madurar con prontitud.

Pasado Crevillente y llegada a la Garganta, la lucha se desató con ataque de Pedro y con un Patri muy combativo que se mantuvo en cabeza durante las primeras rampas, hasta que el empuje de los escaladores rompió su ritmo. Desde ese momento empezó la selección natural, formándose un grupo cabecero con Jose Globertroter, Jose Tortosa, Diego, Antonio Martinez, El “Mosquito”, El “Bilore” y Jose “Buytrago” entre otros.  A partir de ahí se inicia un rosario de corredores con Jose Miguel, Paco Morales, Pedro y así hasta la totalidad hasta Paco Franver.

Costó reagruparse por las diferencias marcadas, y ya en Hondon de los Frailes, llego el ansiado y merecido refrigerio, para recuperar un poco de las fuerzas que se habían quedado esparcidas por el asfalto.

Ya solo quedaba iniciar el regreso y, poco a poco, “el Tio del Mazo” fue haciendo acto de presencia, en todos aquellos que tenían las fuerzas mas limitadas. Muchos fueron los recuerdos para el “ideador”  de la etapa y algunos se hicieron  la pregunta de….. ¿Quién me mandaría venirme?.  No obstante, con un poco de compañerismo y paciencia, se consiguió llegar en un pelotón compacto y en el que mas de uno soñaba con la bendita agua de cebada de Espinardo a la vez que mandar a la flaca, a la “bocana del puerto”, como muy cerca.

Y así pasada las trece horas y media, se puso sin a esta etapa 

 

 Enlace de Fotos: https://globerosdeelite.wordpress.com/2008/09/06/6-septiembre-2008-garganta-de-crevillente/ 

 


 

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